El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, defendió la decisión del Gobierno de Chile de enviar ayuda humanitaria a Cuba, descartando que la medida signifique un respaldo político al régimen de la isla y enfatizando que se trata de un auxilio directo a la población civil afectada por la crisis.
El secretario de Estado evitó responder a declaraciones de parlamentarios extranjeros que han criticado la iniciativa, señalando que el Ejecutivo chileno no comenta opiniones individuales de legisladores de otros países. “Lo relevante son las decisiones que toman los Estados”, afirmó.
En ese contexto, Elizalde recordó que Chile tiene una trayectoria histórica de participación en esfuerzos de ayuda humanitaria, independiente del signo político de los gobiernos de los países receptores. Como ejemplo, mencionó que en 2019, durante la administración del expresidente Sebastián Piñera, se enviaron 17 toneladas de ayuda humanitaria a Venezuela, cuando ese país era gobernado por Nicolás Maduro.
Asimismo, destacó que incluso Estados Unidos informó recientemente el envío de ayuda humanitaria a Cuba, canalizada a través de la Iglesia Católica y Cáritas, lo que —a su juicio— demuestra que estas acciones no responden a afinidades ideológicas, sino a razones humanitarias.
“El llamado es a no perder la humanidad y a poner siempre al centro a las personas”, sostuvo Elizalde, subrayando que la solidaridad de Chile está dirigida especialmente a niños, niñas y familias que enfrentan escasez de alimentos y graves dificultades producto de la crisis.
Finalmente, el ministro reiteró que el país ha mantenido una política coherente en esta materia, participando también en envíos de ayuda a Ucrania y Gaza, y recordó que Chile también ha recibido apoyo internacional en momentos de emergencia.



