El Banco Central de Chile informó que la economía nacional registró un crecimiento de 2,5% durante 2025, superando levemente el 2,4% estimado en proyecciones iniciales y confirmando un desempeño en línea con lo anticipado por el Ministerio de Hacienda de Chile en la administración anterior.
De acuerdo con el informe de Cuentas Nacionales correspondiente al cuarto trimestre, la actividad económica mostró una evolución estable y sostenida a lo largo del año, consolidando un escenario de recuperación gradual tras períodos de mayor desaceleración.
Uno de los principales motores del crecimiento fue la demanda interna, especialmente el consumo de los hogares, que evidenció una recuperación progresiva. A esto se suman señales de estabilización en la inversión, luego de un período marcado por ajustes.
En términos sectoriales, el dinamismo estuvo concentrado en servicios y comercio, mientras que otras áreas de la economía mostraron un comportamiento más contenido, reflejando aún un entorno económico desafiante.
Los datos del cierre del año ratifican una expansión moderada pero constante, descartando escenarios de estancamiento y evidenciando una economía que mantiene capacidad de crecimiento, aunque sin alcanzar aún niveles más dinámicos.
En el ámbito externo, el desempeño se dio en un contexto de mayor incertidumbre internacional, con mercados aún tensionados, lo que también incidió en el ritmo de expansión.
El resultado final coincide con las estimaciones que manejaba el exministro Nicolás Grau durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric, quienes proyectaban un crecimiento cercano al 2,5%.
Si bien el dato confirma una economía que se estabiliza, expertos coinciden en que el principal desafío será reactivar la inversión y mejorar la productividad, elementos clave para alcanzar tasas de crecimiento más altas en el mediano plazo.
En ese contexto, el desempeño de 2025 deja una señal clara: la economía chilena avanza, pero aún enfrenta un escenario que exige medidas para consolidar una recuperación más robusta.



