El Consejo del Banco Central decidió mantener la tasa de interés en 4,5%, en una decisión adoptada por unanimidad y en línea con lo anticipado por el mercado.
La resolución se da en un contexto de alta incertidumbre global, marcado por el conflicto en Medio Oriente y el alza en el precio del petróleo, que ya comienza a impactar las expectativas inflacionarias en Chile.
En su análisis, el organismo advirtió que el shock externo ha sido “significativo”, debido a la magnitud y rapidez con que han aumentado los precios de los combustibles a nivel internacional.
El Banco Central proyectó que estas alzas se transmitirán a los precios locales, elevando la inflación hasta cerca de un 4% anual durante el segundo trimestre. Esto ocurre en paralelo a la histórica subida de los combustibles en el país, con incrementos de hasta $370 en las bencinas y cerca de $580 en el diésel.
No obstante, la entidad estimó que estos efectos se moderarán en el mediano plazo, siempre que no se registren nuevos aumentos significativos en los precios internacionales y que la demanda interna se mantenga contenida.
En ese escenario, la inflación volvería a niveles cercanos a la meta del 3% hacia 2027.
El Banco Central advirtió que el escenario macroeconómico presenta un nivel de incertidumbre mayor al habitual, debido a la evolución del contexto internacional. En esa línea, señaló que evaluará la trayectoria de la tasa de interés reunión a reunión, dependiendo de cómo evolucionen las presiones inflacionarias.
Asimismo, reiteró su compromiso de adoptar las medidas necesarias para asegurar que la inflación converja a la meta en el horizonte de dos años.



