El Banco Central publicó su primer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año, donde ajustó a la baja sus proyecciones de crecimiento para la economía chilena y advirtió un repunte inflacionario en el corto plazo.
El instituto emisor redujo su estimación de expansión del PIB para 2026 a un rango de entre 1,5% y 2,5%, por debajo del 2% a 3% proyectado en diciembre.
La revisión responde a un escenario internacional más adverso, marcado por la guerra en Medio Oriente, el alza del precio del petróleo, un menor desempeño de la minería y el ajuste fiscal anunciado por el Gobierno.
El informe advierte que la inflación tendrá un aumento “importante” en el corto plazo, impulsado principalmente por el encarecimiento de la energía.
De acuerdo con el IPoM, el IPC se ubicaría en torno al 4% anual desde el segundo trimestre, incorporando el impacto de la reciente alza en los combustibles.
Hacia fines de año, la inflación se mantendría en ese nivel, por sobre el 3,2% estimado previamente.
No obstante, el Banco Central proyecta que la inflación convergerá a la meta del 3% hacia 2027, siempre que no se registren nuevos shocks externos.
En materia de actividad, el informe señala que el crecimiento se verá afectado por el deterioro del contexto internacional, el ajuste fiscal por unos US$3.800 millones y un menor impulso del consumo y la inversión.
Este ajuste del gasto público, según el Banco Central, reducirá la demanda interna, aunque contribuirá a moderar presiones inflacionarias en el mediano plazo.
El instituto emisor enfatizó que el escenario económico está marcado por un alto nivel de incertidumbre, lo que obliga a monitorear permanentemente su evolución.
En ese contexto, reiteró que la trayectoria futura de la tasa de interés será evaluada reunión a reunión, manteniendo su compromiso con la meta de inflación del 3%.



