La Cámara de Diputadas y Diputados desarrolló una sesión especial para analizar la crisis de seguridad pública que enfrenta el país y revisar la gestión del Gobierno, particularmente del Ministerio de Seguridad Pública, frente al avance del crimen organizado.
La instancia contó con la presencia de la ministra María Trinidad Steinert y se centró en el aumento de delitos violentos, secuestros, extorsiones y control territorial ejercido por organizaciones criminales en distintas zonas del país.
La solicitud para realizar la sesión fue impulsada por parlamentarios de oposición, quienes advirtieron un fortalecimiento de las capacidades operativas y de intimidación de las bandas criminales, cuestionando si la respuesta institucional del Estado ha estado a la altura de la situación.
Durante el debate, la diputada Tatiana Urrutia afirmó que se instaló en el país la idea de que quienes advertían que la seguridad requería políticas de Estado “estaban justificando la inacción”.
La parlamentaria sostuvo que gobernar implica “estrategia, conducción, coordinación y resultados”, criticando que hasta ahora solo se observan “puestas en escena, anuncios ruidosos y mucha parafernalia comunicacional”.
Asimismo, cuestionó la actuación del Ministerio de Seguridad Pública tras la agresión sufrida por la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao.
Si bien condenó los hechos de violencia, Urrutia criticó que la cartera invocara la Ley de Seguridad del Estado sin las atribuciones necesarias, luego que tribunales rechazaran dicha acción judicial.
“El gobierno quiso transformar un hecho grave en una demostración de fuerza, pero terminó debilitando la posición del Estado”, sostuvo.
En la misma línea, el diputado Raúl Leiva aseguró que la Comisión de Seguridad Ciudadana ofició en dos oportunidades a la ministra Steinert para conocer las estrategias del Ejecutivo en materia de seguridad, sin obtener respuestas.
El parlamentario cuestionó que, tras 60 días de funcionamiento de la nueva institucionalidad de seguridad, aún no se conozcan políticas públicas concretas para enfrentar el crimen organizado.
Durante la discusión, parlamentarios oficialistas defendieron la gestión del Gobierno y destacaron los operativos policiales desarrollados en los últimos meses, además de detenciones e incautaciones realizadas por las policías.
Los legisladores señalaron que la crisis de seguridad no tiene soluciones inmediatas y requiere políticas sostenidas, coordinación institucional y trabajo conjunto entre el Ejecutivo, el Congreso y las fuerzas policiales.
Exposición de la ministra Steinert
Tras las intervenciones parlamentarias, la ministra María Trinidad Steinert realizó una extensa exposición donde afirmó que la seguridad pública “no es un asunto de un gobierno, sino un asunto de Estado”.
La secretaria de Estado sostuvo que el Presidente José Antonio Kast le mandató tres objetivos principales para la gestión de la cartera: Recuperar el control territorial del Estado, desde las fronteras hasta las cárceles; fortalecer la eficacia de las policías y del sistema de persecución criminal y robustecer institucionalmente al Estado en materia de seguridad pública.
Steinert advirtió además que Chile enfrenta organizaciones criminales “brutales y sofisticadas”, señalando que el desafío actual es impedir que continúen expandiendo su poder territorial y operativo.
“Si no hacemos retroceder al crimen organizado, las próximas generaciones de autoridades tendrán que enfrentar condiciones inimaginables”, afirmó.
Al término de la sesión, la Sala aprobó nueve resoluciones relacionadas con seguridad pública.
Las iniciativas apuntan a fortalecer la respuesta estatal frente al crimen organizado y el narcotráfico, reforzar el control territorial, recuperar espacios públicos ocupados por bandas criminales y fortalecer el trabajo de Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones de Chile.
También se propuso avanzar en un plan nacional contra el crimen organizado, mejorar la coordinación institucional y reforzar el control fronterizo y penitenciario.



