
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, afirmó el lunes que el bloqueo de carreteras que paraliza el acceso a La Paz podría resolverse de forma pacífica en los próximos días.
Las declaraciones llegaron en el día 32 de un conflicto impulsado por la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones campesinas que comenzó con demandas económicas y derivó en la exigencia de renuncia del mandatario.
Más de 90 puntos de corte de ruta rodean a La Paz y a la vecina ciudad de El Alto, con desabastecimiento de alimentos, combustible y suministros médicos. Es el mayor desafío que enfrenta Paz desde que asumió en noviembre de 2025, tras poner fin a dos décadas de gobiernos del Movimiento al Socialismo.
El presidente planteó que la salida al conflicto debe construirse sobre acuerdos amplios e instó a instituciones y organizaciones sociales a respaldar los esfuerzos de pacificación. Además, distinguió entre quienes presentan demandas legítimas y quienes, según dijo, buscan aprovechar la tensión para desestabilizar la democracia.
En esa línea, denunció campañas coordinadas desde el exterior que difunden mensajes por redes sociales con el objetivo de profundizar la confrontación, aunque no aportó pruebas concretas sobre su origen.


