Este viernes el Juzgado de Garantía de Alto Hospicio decretó prisión preventiva para un hombre boliviano tras ser formalizado por el delito de secuestro cometido en contra de un amigo, a quien acusó de haberle sustraído dinero y agredió brutalmente, incluso utilizando un taladro.
La investigación se inició el martes 9 de junio, luego que la víctima, un ciudadano boliviano de 28 años, ingresara al CECOSF El Boro con diversas lesiones y denunciara haber sido secuestrado. Debido a la gravedad de su estado, fue derivado al Hospital de Alto Hospicio, donde el equipo ECOH Tarapacá y personal del OS9 realizaron las primeras diligencias.

Las indagatorias y la declaración de la víctima permitieron establecer que el 8 de junio ambos se reunieron en el domicilio del imputado, ubicado en las tomas El Boro de Alto Hospicio, para compartir bebidas alcohólicas, quedándose a dormir en el lugar.
Durante la madrugada del día siguiente, el imputado lo acusó de haberle robado dinero y comenzó a golpearlo con puños y objetos contundentes, amenazándolo de muerte y manteniéndolo privado de libertad, amarrado de manos e inmovilizado, tanto en el inmueble como al interior de un vehículo.
Durante las horas que permaneció retenida, la víctima fue sometida a reiteradas agresiones, entre ellas el estrangulamiento con un cinturón, golpes de forma constante y lesiones provocadas con un taladro en distintas partes del cuerpo.
Posteriormente, el imputado la liberó, pero la amenazó con matar a su familia en Bolivia si denunciaba lo ocurrido. Pasadas las 13:00 horas, la víctima logró llegar por sus propios medios a un servicio de urgencia y luego fue trasladada al Hospital de Alto Hospicio, donde se constató que presentaba múltiples contusiones, hematomas y excoriaciones, fractura nasal, lesiones provocadas con un objeto tipo taladro, además de marcas compatibles con estrangulamiento y amarre de muñecas.
Con estos antecedentes, el OS9 continuó realizando diligencias investigativas, entre ellas la revisión de cámaras de seguridad y vigilancias discretas, logrando detener al imputado al día siguiente mientras se desplazaba en su vehículo desde Alto Hospicio hacia Iquique. Posteriormente, los funcionarios realizaron pericias en el domicilio donde ocurrieron los hechos, encontrando diversas manchas de sangre y el taladro presuntamente utilizado en la agresión.
La Fiscalía formalizó al imputado por el delito de secuestro y solicitó su prisión preventiva por considerar que su libertad constituye un peligro para la seguridad de la sociedad, medida cautelar que fue acogida por el tribunal, el que además fijó un plazo de investigación de 80 días.





