Una inversión superior a los 28 millones de pesos permitió mejorar las condiciones de vida de cuatro adultos mayores de la comuna de Camiña, beneficiarios del Programa Habitabilidad del Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS), iniciativa ejecutada por la Municipalidad de Camiña y dirigida a usuarios del programa Vínculos.
La seremi de Desarrollo Social y Familia de Tarapacá, Katherine Flores, junto al director regional de FOSIS, Álvaro Garay, recorrieron las localidades de Yala Yala, Saupagua y Chillayza para conocer en terreno los resultados de las intervenciones realizadas en los hogares beneficiados.
La iniciativa busca promover la inclusión social y mejorar la calidad de vida de las personas mayores mediante asesorías y obras destinadas a optimizar sus condiciones habitacionales.
Durante la visita, la seremi Katherine Flores destacó el impacto que generan estas políticas públicas en las zonas rurales de la región.
“Ver los resultados y la alegría de las personas recibiendo este beneficio, que es real y concreto, demuestra el valor de estos programas para mejorar la calidad de vida de quienes más lo necesitan”, señaló.
Por su parte, el director regional de FOSIS, Álvaro Garay, valoró las mejoras ejecutadas en las viviendas y el esfuerzo de los beneficiarios.
Entre las obras realizadas destacan la construcción y mejoramiento de dormitorios, cocinas, baños y espacios comunes, además de la entrega de equipamiento como camas, comedores, cocinas y lavaplatos.
Los beneficiarios fueron Cecilio Guacucano Platero, de Yala Yala; Timotea Carlos Chane, de Saupagua; y Nélida Olmos Tebes junto a Francisca Castro Condore, ambas de la localidad de Chillayza.
La alcaldesa de Camiña, Evelyn Mamani, resaltó que el programa genera un impacto significativo en la calidad de vida de los adultos mayores de la comuna, permitiendo mejorar sus viviendas y otorgarles mayor seguridad y bienestar.
Una de las beneficiarias indirectas, Selma Veliz Olmos, hija de Nélida Olmos, agradeció las mejoras recibidas y recordó las precarias condiciones en las que vivían anteriormente.
“Vivíamos en una media agua y cuando llovía nos mojábamos. Ahora tenemos un dormitorio, una cocina y mejores condiciones para vivir. Estamos muy agradecidas”, expresó.




