Bajo la imagen de Cristo en la Cruz del Calvario comenzó este domingo la tradicional Eucaristía del Mundo Andino, una de las celebraciones más representativas de la Festividad de Nuestra Señora del Carmen de La Tirana 2026.
Tras el signo del perdón, comunidades de la Quebrada de Aroma y sus localidades aledañas, junto a la Diócesis de Iquique, el Decanato Andino y cientos de fieles, iniciaron una solemne procesión hacia el Santuario de La Tirana para participar en la Santa Misa.
La eucaristía fue presidida por el obispo de Iquique, monseñor Isauro Covili Linfati, acompañado por el vicario general, presbítero Benito Tapia; el párroco de Pozo Almonte, presbítero Cristian Sholder; y el presbítero Armando Vergara.
Durante la celebración se elevó una oración por los integrantes de los pueblos originarios que han fallecido, agradeciendo el legado de fe transmitido de generación en generación.
La liturgia estuvo inspirada en la parábola del sembrador, ocasión en la que el obispo llamó a los fieles a abrir el corazón para recibir la Palabra de Dios y convertirse en “tierra buena” que dé frutos de amor, justicia y esperanza. Asimismo, destacó el profundo vínculo de los pueblos andinos con la creación y la vida comunitaria, invitándolos a seguir cultivando la solidaridad y el cuidado de la casa común.
Uno de los momentos más significativos fue la presentación de las ofrendas, cuando representantes de distintas comunidades entregaron frutos, flores, cultivos y la Wiphala, como símbolo de unidad y gratitud por los dones recibidos durante el año.
Posteriormente se realizó la tradicional Pawa, ceremonia ancestral de agradecimiento por las cosechas y de petición por un nuevo ciclo de abundancia para la agricultura, la ganadería y las familias de la zona.
Al finalizar la celebración, monseñor Covili bendijo a los representantes de los pueblos de la Quebrada Alta de Tarapacá que asumirán el servicio de alféreces para la festividad del año 2027. En la ceremonia recibieron la Chacana Andina, símbolo que acompañará su preparación espiritual y organizativa durante el próximo año.
La Eucaristía del Mundo Andino volvió a expresar la unión entre la fe cristiana y las tradiciones de los pueblos originarios, reafirmando el valor de la identidad cultural y religiosa que caracteriza a la Fiesta de La Tirana.



