Empresa que ejecutó intervención en histórico campanario de San Lorenzo se opuso a entregar antecedentes sobre su experiencia y estos permanecen reservados

MAO Chile fue seleccionada entre dos oferentes tras obtener la mejor ponderación en una licitación privada gestionada por la Corporación Regional de Desarrollo de Tarapacá. Aunque se informó que las cuatro empresas invitadas contaban con experiencia en el ámbito requerido, la firma se opuso a divulgar antecedentes relacionados con su experiencia, equipo profesional y metodología, por lo que parte de esa documentación no fue entregada.

Cerca de $80 millones fueron destinados a las obras de emergencia ejecutadas en el campanario de la Iglesia de San Lorenzo de Tarapacá, intervención realizada sobre un Monumento Histórico Nacional y cuya ejecución material quedó a cargo de la empresa Mano a la Obra SpA (MAO Chile).

Nuevos antecedentes obtenidos mediante Ley de Transparencia permiten precisar que los recursos no provinieron del presupuesto del Gobierno Regional de Tarapacá ni del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), sino que fueron aportados por la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi.

El Gobierno Regional explicó que la ejecución fue gestionada por la Corporación Regional de Desarrollo de Tarapacá, mientras que el proyecto técnico fue elaborado por el equipo del Consejo de Monumentos Nacionales y los trabajos quedaron a cargo de MAO Chile. Según el GORE, su participación se circunscribió a labores de “impulso, articulación y coordinación institucional”.

La cifra de la inversión ya había sido informada públicamente por el propio Gobierno Regional el 17 de julio, cuando anunció el inicio de las obras y señaló que contaban con un financiamiento cercano a los $80 millones aportado por Collahuasi.

Sin embargo, pese a conocerse quién financió, quién diseñó y quién ejecutó el proyecto, parte de los antecedentes que permitirían revisar cómo se acreditó la experiencia e idoneidad de la empresa seleccionada no fueron entregados por la Corporación Regional de Desarrollo.

En respuesta a otra solicitud de Transparencia, la Corporación informó que la selección de la empresa encargada de las obras se realizó mediante una licitación privada, utilizando procedimientos internos de evaluación y selección de proveedores.

Según explicó la entidad, fueron invitadas cuatro empresas que contaban, de acuerdo con la propia Corporación, con “experiencia en el ámbito requerido”. Sin embargo, solamente dos presentaron propuestas.

Tras analizar ambas ofertas, Mano a la Obra SpA obtuvo la mejor ponderación y fue seleccionada para ejecutar el proyecto.

La Corporación, no obstante, decidió no entregar las demás empresas invitadas ni las propuestas presentadas, argumentando que esos antecedentes forman parte de un proceso competitivo interno y contienen información comercial y técnica de terceros.

A ello se suma que MAO Chile se opuso expresamente a la entrega de parte de los antecedentes solicitados mediante Transparencia.

Entre la documentación requerida se encontraban los antecedentes destinados a acreditar la experiencia de la empresa, currículums y certificaciones de profesionales, metodología de trabajo, organización técnica, criterios de evaluación y otros documentos relacionados con la capacidad del contratista para desarrollar las obras.

En su oposición, MAO Chile sostuvo que la divulgación de información sobre su metodología de ejecución, organización técnica, equipo profesional, acreditación de experiencia, certificados, estructura de costos y presupuestos podría afectar sus derechos comerciales y económicos.

Producto de esta oposición, la Corporación entregó parcialmente la información solicitada, por lo que no es posible revisar íntegramente qué experiencia específica presentó MAO Chile para participar en el proceso ni contrastar todos los antecedentes que llevaron a otorgarle la mejor ponderación.

Empresa registra actividades desde 2019

Los antecedentes comerciales revisados por Radio Paulina indican que Mano a la Obra registra actividades económicas desde el 7 de julio de 2019.

Entre sus actividades aparece el rubro construcción, específicamente “Otras instalaciones para obras de construcción”, además de actividades de consultoría de gestión y servicios de publicidad prestados por empresas.

La existencia de estos giros no permite, por sí sola, establecer si la compañía contaba o no con experiencia en patrimonio. La interrogante está precisamente en qué trabajos anteriores presentó ante la Corporación para acreditar experiencia en el ámbito requerido, información que no puede ser contrastada íntegramente con los documentos entregados.

La experiencia adquiere relevancia por las características de la intervención. Las especificaciones técnicas elaboradas para el campanario contemplaban trabajos en altura, retiro preventivo de la campana y de la cruz, instalación de estructuras de soporte y mallas de protección para contener eventuales desprendimientos.

De hecho, cuando comenzaron los trabajos, el representante legal de MAO Chile, Ronald Gómez, informó que la empresa ya se encontraba fabricando las estructuras en su maestranza y que posteriormente serían montadas en terreno.

Consejo de Monumentos entregó antecedentes técnicos

Por otra parte, el Consejo de Monumentos Nacionales entregó los documentos técnicos que mantenía en su poder sobre la intervención, entre ellos el informe, especificaciones técnicas, planimetría, presupuesto estimado y los oficios asociados al proyecto.

El proyecto había sido elaborado por el propio organismo patrimonial luego de una inspección realizada al campanario. Posteriormente, el Consejo autorizó la intervención al considerar que las obras eran reversibles y no afectaban los valores y atributos del Monumento Histórico.

Respecto de la contratación y los antecedentes de la empresa ejecutora, el organismo patrimonial derivó las consultas hacia las instituciones encargadas de gestionar la iniciativa.

La última respuesta del Gobierno Regional también establece que no existió un convenio de transferencia de recursos entre el GORE y la Corporación ni resoluciones regionales que autorizaran fondos para las obras, debido a que el financiamiento no provenía del presupuesto institucional. En consecuencia, señaló que los informes financieros, antecedentes de contratación y documentos de seguimiento deben ser requeridos a la Corporación Regional de Desarrollo.

De esta manera, la documentación obtenida permite establecer que Collahuasi aportó cerca de $80 millones, el Consejo de Monumentos elaboró el proyecto, la Corporación Regional de Desarrollo gestionó su ejecución y MAO Chile realizó materialmente los trabajos.

Lo que permanece sin conocerse íntegramente son los antecedentes que permitirían determinar qué experiencia concreta acreditó MAO Chile, cómo fue evaluada frente al otro oferente y cuáles fueron todos los elementos considerados por la Corporación para seleccionarla para intervenir el campanario de uno de los principales Monumentos Históricos de Tarapacá.

La Mañana por Paulina