Este martes el ministro del Trabajo, Tomás Rau, se distanció de la meta de reducir la tasa de desempleo hasta niveles cercanos al 6% al término del Gobierno, objetivo que fue planteado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
“Como usted bien dice esa es una meta que impuso el ministro de Hacienda. Si usted revisa mis intervenciones, yo he sido bastante más cauto”, dijo al ser consultado sobre si era posible cumplir la meta.
El secretario de Estado dijo que los economistas son buenos para hacer proyecciones, pero a menudo pueden equivocarse debido a eventos inesperados, como cambios en el precio del petróleo o guerras temporales.
“Siempre pasa algo, un choque en el precio del petróleo, una guerra temporal. Las metas exigentes son buenas en el sentido de que te obligan a redoblar, triplicar los esfuerzos”, agregó.
La autoridad indicó que la tasa de desempleo se ubicó en 9,5% en el trimestre móvil mayo-julio y señaló que primero “hay pequeños pasos” como “bajarla al 9%”.
Consultado si se puede llegar a que la tasa de desempleo pueda cerrar el año en 9%, el ministro Rau no comentó una cifra exacta y dijo que hay que esperar primero el Informe de Política Monetaria (Ipom) de este miércoles.
El ministro mencionó que el desempleo debería disminuir cuando la economía mejore, ya que es difícil generar empleo en tiempos de decrecimiento. Además, relevó la importancia de la agenda del Gobierno para impulsar la economía.
“Lo que sí sabemos es que, por estacionalidad, el desempleo debiese empezar a bajar una vez que la economía retome un cierto vuelo, porque, de nuevo, con la economía decreciéndose es muy difícil generar empleo (…) nosotros tenemos que acelerar lo que es la inversión en obras públicas y viviendas”, resaltó.
Por otro lado, el secretario de Estado resaltó que la gestión del Ejecutivo puede entregar señales positivas para impulsar la economía.
“Sí, por ejemplo, hoy día despachamos el proyecto de Sala Cuna, ojalá de la manera más íntegra a la Cámara de Diputados; es una buena señal, porque quiere decir que es una señal política, de que como país estamos poniendo el énfasis en remover una barrera centenaria, que ya lo he dicho también, hasta el cansancio, de 109 años, que es un impuesto a la contratación de mujeres”, expresó.
Rau también reiteró el efecto que en el empleo tienen medidas como la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales y la cotización extra con cargo al empleador de la reforma previsional.
“Lo de (el alza a) los costos laborales no es un cuento. Es algo que ocurrió, que está pasando y que va a ocurrir. Nos quedan cinco puntos de reforma de pensiones al 2033. Nos queda otra reducción de jornada el año 2028. Entonces, más allá de eso, nosotros, de nuevo, tenemos que avanzar en una agenda de adaptabilidad porque los costos laborales siguen subiendo y el costo de automatizar sigue bajando”, dijo.



