Diversas observaciones técnicas formularon los organismos con competencia ambiental a la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto “Plan de Remediación Ambiental en Sitio Ex Central Diésel Iquique”, iniciativa presentada por Engie Energía Chile para descontaminar el terreno donde operó durante más de seis décadas la Central Diésel Iquique.
El proyecto fue ingresado al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) el pasado 11 de marzo y contempla una inversión estimada de US$6 millones para ejecutar acciones de saneamiento en el denominado Sitio 92-A, ubicado en la comuna de Iquique, terreno que fue declarado ambientalmente dañado por el Primer Tribunal Ambiental.
La central fue construida en 1957 y operó hasta enero de 2018 utilizando principalmente petróleo diésel y fuel oil N°6 para la generación eléctrica. En agosto del 2022, ocurrió un incendio en las instalaciones de la ePosteriormente, Zofri S.A. presentó una demanda por daño ambiental, acusando contaminación de suelos y aguas subterráneas derivada de la operación histórica de la instalación.
En agosto de 2024, el Primer Tribunal Ambiental acogió la acción judicial y ordenó a Engie elaborar un plan de remediación para descontaminar el sitio, además de someter la iniciativa al SEIA para obtener una Resolución de Calificación Ambiental favorable.
La propuesta considera la aplicación de tecnologías de bioventing y biosparging para el tratamiento de suelos contaminados con hidrocarburos, además de oxidación química in situ (ISCO) para la remediación de aguas subterráneas. También contempla monitoreos periódicos y, eventualmente, la excavación y disposición final de los suelos que no alcancen los niveles de descontaminación establecidos.
Dudas sobre la contaminación de las aguas subterráneas
Uno de los organismos que formuló las observaciones más relevantes fue la Dirección General de Aguas (DGA), que cuestionó la falta de antecedentes técnicos sobre la aplicación de los reactivos químicos que serán inyectados al acuífero mediante la tecnología ISCO.
El servicio advirtió que la empresa no especifica adecuadamente las dosis, concentraciones, volúmenes de inyección ni el origen del agua que será utilizada en el tratamiento. Asimismo, señaló que no se presentan antecedentes suficientes para evaluar los cambios que podrían producirse en la calidad química de las aguas subterráneas producto de la remediación.
La DGA también cuestionó la delimitación de las áreas que serán intervenidas y sostuvo que la información entregada no permite comprender adecuadamente el comportamiento de la contaminación por hidrocarburos en el acuífero ni descartar posibles efectos ambientales asociados al proyecto.
En una línea similar, SERNAGEOMIN solicitó complementar la caracterización hidrogeológica del sector, incorporar antecedentes sobre la dirección del flujo subterráneo y presentar una delimitación clara de la pluma de contaminación existente bajo el sitio.
Además, requirió antecedentes que permitan verificar que la inyección de agentes oxidantes no provocará desplazamientos no previstos de contaminantes hacia otros sectores del acuífero.
Posible interacción con el borde costero
La Gobernación Marítima de Iquique también formuló observaciones al proyecto, poniendo énfasis en la cercanía del sitio con el borde costero.
La autoridad marítima solicitó demostrar técnicamente que la contaminación presente en las aguas subterráneas no ha afectado el medio marino ni los sedimentos de la playa adyacente, considerando que los propios estudios del titular reconocen una influencia de las mareas sobre el acuífero.
Asimismo, exigió identificar con precisión los productos químicos que serán utilizados durante la remediación de las aguas subterráneas y evaluar los eventuales efectos que estos podrían generar sobre el ecosistema marino.
Observaciones sanitarias
La SEREMI de Salud de Tarapacá formuló una extensa serie de observaciones relacionadas con la metodología de remediación propuesta por la empresa.
Entre otros puntos, solicitó aclarar el uso específico de las tecnologías de bioventing, biosparging e ISCO, justificar técnicamente los criterios utilizados para definir las áreas de intervención y complementar los antecedentes sobre emisiones atmosféricas, generación de residuos y manejo de sustancias peligrosas.
La autoridad sanitaria también pidió mayores antecedentes respecto de la extensión real de la contaminación en las aguas subterráneas y de la metodología utilizada para evaluar los riesgos a la salud humana derivados de la presencia de hidrocarburos.
Biodiversidad y fauna
El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) solicitó complementar los estudios de flora y fauna desarrollados para la iniciativa.
Entre sus observaciones, pidió aclarar inconsistencias detectadas en los levantamientos de terreno, complementar la información sobre vegetación existente en algunos sectores del proyecto y profundizar el análisis respecto de especies de interés para la conservación presentes en el área, como el lagarto Microlophus theresioides.
Además, recomendó incorporar medidas voluntarias orientadas a la protección de fauna silvestre y de las golondrinas de mar, considerando que el proyecto se emplaza dentro del área de influencia del Plan RECOGE de estas especies.
Medio Ambiente cuestiona alcance de la contaminación
La SEREMI del Medio Ambiente también manifestó reparos a la información presentada por Engie.
Entre ellos, solicitó aclarar las acciones ejecutadas por la empresa antes del ingreso de la DIA, particularmente el desmantelamiento de instalaciones realizado durante 2025 e inicios de 2026.
Asimismo, advirtió que seis de los nueve pozos monitoreados presentan concentraciones que superan los valores de referencia utilizados por el titular, lo que podría evidenciar una contaminación de mayor extensión que la considerada inicialmente en el proyecto.
Por ello, el organismo pidió justificar técnica y metodológicamente el diseño de la red de monitoreo hidrogeológico y acreditar que la contaminación ha sido delimitada adecuadamente.
Único pronunciamiento favorable
A diferencia del resto de los organismos sectoriales, la SEREMI de Energía de Tarapacá informó que revisó los antecedentes presentados por Engie y se pronunció favorablemente respecto de la Declaración de Impacto Ambiental, sin formular observaciones al proyecto.
Con estas observaciones, la empresa deberá responder los requerimientos planteados por los servicios públicos antes de que continúe la evaluación ambiental de una iniciativa que busca dar cumplimiento a la sentencia judicial que ordenó reparar el daño ambiental generado tras más de 60 años de operación de la ex Central Diésel de Iquique.
No obstante, el proceso de evaluación continúa abierto y aún restan cerca de siete organismos con competencia ambiental por emitir sus pronunciamientos respecto de la Declaración de Impacto Ambiental.



