El Hospital Regional Dr. Ernesto Torres Galdames de Iquique obtuvo un 66,5% de cumplimiento en la evaluación Balanced Scorecard (BSC) 2025 del Ministerio de Salud, medición que analiza el desempeño de los 62 hospitales de alta complejidad y autogestionados del país. El resultado se conoce mientras el principal recinto asistencial de Tarapacá prepara la apelación al proceso de reacreditación en calidad y seguridad del paciente, luego de que ésta fuera rechazada.
El ranking, dado a conocer durante el Encuentro Nacional de Redes Asistenciales y publicado por Emol, evalúa indicadores relacionados con la gestión clínica, la oportunidad de atención, el cumplimiento de garantías GES, las listas de espera, la eficiencia financiera y la producción hospitalaria.
Según la medición, el Hospital de Iquique alcanzó un 66,5% de cumplimiento, quedando por debajo del estándar de 75% definido por la Subsecretaría de Redes Asistenciales. En el extremo opuesto del ranking, el Hospital de Urgencia Asistencia Pública (Posta Central) lideró la evaluación nacional con un 91,1%, seguido por otros establecimientos que superaron ampliamente el 80%.
El resultado representa un desafío para el principal hospital público de Tarapacá, considerando que el Balanced Scorecard es una de las principales herramientas utilizadas por el Ministerio de Salud para monitorear el desempeño de los establecimientos de alta complejidad y orientar las mejoras en la gestión.
La evaluación ministerial se conoce pocos días después de que el Hospital Regional de Iquique confirmara que no logró aprobar el proceso de reacreditación en calidad y seguridad del paciente.
El director (s) del establecimiento, Dr. Pedro Iriondo, confirmó que el proceso comenzó en 2024 y que, tras la evaluación, quedaron pendientes tres características obligatorias. Dichos aspectos fueron sometidos a una reevaluación, pero el resultado continuó siendo desfavorable.
No obstante, la autoridad precisó que la resolución aún no se encuentra firme, ya que el establecimiento presentará una apelación, con el objetivo de revertir la decisión y recuperar la acreditación.
La acreditación certifica que un establecimiento cumple con los estándares exigidos en materia de calidad y seguridad de la atención, por lo que constituye un requisito relevante para el funcionamiento de la red pública de salud.
Dos procesos distintos, pero complementarios
Aunque corresponden a evaluaciones diferentes, tanto el Balanced Scorecard como la acreditación reflejan aspectos clave del desempeño hospitalario.
Mientras el primero mide la gestión institucional, el uso de recursos y el cumplimiento de metas asistenciales, la acreditación verifica que los procesos clínicos y administrativos cumplan con los estándares de calidad y seguridad establecidos por la autoridad sanitaria.
En ese escenario, el Hospital Regional de Iquique enfrenta un doble desafío: mejorar sus indicadores de gestión tras alcanzar un 66,5% de cumplimiento en la evaluación del Ministerio de Salud y obtener un resultado favorable en la apelación que le permita recuperar su acreditación, fortaleciendo así la calidad de la atención que entrega a los usuarios de Tarapacá.



