Durante una fiscalización en terreno realizada en el Aeropuerto Diego Aracena de Iquique, la Contraloría Regional de Tarapacá detectó que más de 12 kilos de pasta base de cocaína permanecieron sin custodia policial durante varias horas, uno de los principales hallazgos del informe.
La inspección evaluó los procedimientos de control de detección de sustancias ilícitas ejecutados por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el Servicio Nacional de Aduanas.
En particular, se revisó un operativo ocurrido el 11 de octubre de 2025, tras el hallazgo de 12,5 kilos de droga distribuidos en cinco maletas del vuelo LATAM LA907. Según el informe, el equipaje permaneció por horas en la zona de revisión sin resguardo policial. A ello se suma que Aduanas no registró el hallazgo, lo que afectó la trazabilidad del procedimiento.
Además, la DGAC instruyó a la aerolínea convocar por altoparlantes a los pasajeros involucrados, quienes abandonaron el aeropuerto dejando las maletas sin supervisión, en un contexto en el que no hubo presencia de Carabineros durante aproximadamente siete horas.
Déficit de control y fallas operativas
El organismo fiscalizador también advirtió que Aduanas carece de personal suficiente en su Unidad de Drogas para mantener controles permanentes en el terminal. En 2025, se efectuaron 82 inspecciones, equivalentes a apenas un 7% de las operaciones aéreas registradas solo en el primer trimestre, con 1.204 vuelos.
Otro hallazgo relevante es que el bodyscan de la Policía de Investigaciones (PDI), ubicado en la zona de embarque, no se encuentra operativo, lo que incrementa el riesgo de ingreso de sustancias ilícitas u objetos peligrosos.
Asimismo, se detectaron debilidades en los sistemas de seguridad del aeropuerto. El circuito cerrado de televisión (CCTV), administrado por la DGAC, es utilizado con un usuario y contraseña compartidos, lo que impide identificar trazabilidad. A esto se suma la ausencia de respaldo de grabaciones y de registros históricos, exponiendo a la pérdida de evidencia ante eventuales fallas o siniestros.
La Contraloría también advirtió que el equipo que opera el sistema de vigilancia tiene instalada la aplicación WhatsApp, lo que abre la posibilidad de filtración de registros audiovisuales.
Falta de coordinación entre instituciones
El informe da cuenta además de la ausencia de mecanismos efectivos de coordinación entre la DGAC, Aduanas, la PDI y Carabineros, lo que dificulta la ejecución de un trabajo conjunto para prevenir el tráfico de drogas por vía aérea.
En la misma línea, se constató que no existe presencia permanente de personal policial en el aeropuerto, lo que limita la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo para pasajeros y trabajadores.
Acciones derivadas
Tras los hallazgos, la Contraloría instruyó una serie de acciones. Entre ellas, ordenó a Aduanas implementar un sistema de registro obligatorio de hallazgos de droga y aumentar la cobertura de fiscalización acorde al flujo de vuelos.
A la DGAC se le exigió coordinarse con las aerolíneas para asegurar la comparecencia de pasajeros vinculados a equipajes sospechosos, además de implementar credenciales de acceso individuales al sistema de vigilancia.
El organismo también deberá informar sobre las acciones de coordinación con las policías y Aduanas, así como los protocolos establecidos para enfrentar actos de interferencia ilícita.
Por su parte, Carabineros deberá reforzar sus procedimientos para reducir los tiempos de respuesta ante detecciones de droga, mientras que la PDI deberá acreditar la mantención y puesta en funcionamiento del bodyscan, con la debida autorización sanitaria.
Por último, ambas policías deberán garantizar procedimientos que minimicen riesgos para la seguridad y el orden público dentro y fuera del recinto aeroportuario.



