El Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección Regional de Arquitectura, inició el proceso de licitación del proyecto de “Restauración Arquitectónica de la Ex Aduana de Iquique” con una inversión de $9.200 millones financiados por el Gobierno Regional (Gore) de Tarapacá.
El proceso se abrió formalmente el jueves 11 de diciembre y la fecha de cierre de recepción de ofertas quedó fijada para el 4 de marzo de 2026. Además, su adjudicación está programada para el 30 de marzo del próximo año.
El hito de apertura de la licitación se realizó ayer en el mismo recinto, hasta donde llegó el seremi de Obras Públicas, Juan Papic, quien realizó un recorrido por las instalaciones del edificio patrimonial construido en 1.871.
“Hoy día es un día muy especial, después de aquel incendio que nos puso muy tristes por la devastación que sufrió este edificio, les puedo contar que vamos a licitar a partir de hoy la restauración de este gran edificio histórico de Tarapacá”, expresó.
La autoridad regional admitió que no ha sido un camino fácil el volver abrir el histórico edificio y valoró que instituciones como el Servicio del Patrimonio, el Ministerio de las Culturas y el Gobierno Regional hayan cooperado para que esto ocurra.
“Entonces hemos sido capaces de juntos llevar adelante esta iniciativa cumpliendo una vez más con el mandato de nuestro presidente Gabriel Boric. El Gobierno (…) cumple la restauración de la Aduana, se licita”, añadió.
En la actualidad, el edificio patrimonial se encuentra cerrado, ya que sufrió considerables daños cuando un incendio destruyó parte de su segundo piso el 26 de febrero de 2015. Durante el siniestro las dependencias del Museo no se vieron alcanzadas por las llamas, pero sí se vieron comprometidas por la acción del agua.
En este contexto, la iniciativa de inversión consiste en la recuperación, restauración y habilitación del recinto para albergar las dependencias de las oficinas regionales del Ministerio de las Culturas.
Las obras consideran la estabilización estructural del edificio y la recuperación de elementos originales como balcones, patios interiores, escaleras, carpinterías, revestimientos y cielos de madera.
También se contempla la restauración integral de fachadas y estructuras afectadas por el incendio; y la habilitación funcional del inmueble, permitiendo su uso como edificio público patrimonial.



