La diputada independiente-UDI, Ximena Naranjo, solicitó otorgar máxima urgencia al proyecto de ley que busca establecer que todas las nuevas viviendas del país sean construidas con criterios de accesibilidad universal.
La iniciativa, que actualmente se tramita en la Cámara de Diputadas y Diputados, fue presentada por los diputados Natalia Romero y Sergio Bobadilla, y plantea que las futuras viviendas incorporen elementos básicos como pasamanos, barras de seguridad, asideros en baños y duchas adaptadas.
Según explicó Naranjo, la propuesta responde al envejecimiento de la población y al aumento de personas con discapacidad o movilidad reducida.
“Es fundamental acelerar su discusión para que esta iniciativa se transforme en ley en el más corto plazo posible”, señaló la parlamentaria.
La diputada sostuvo que cada vez más familias deben adaptar sus hogares para responder a las necesidades de adultos mayores o personas con dificultades de movilidad, por lo que consideró urgente avanzar en una regulación que permita prevenir accidentes domésticos y mejorar la calidad de vida.
“Estamos frente a una realidad evidente: cada vez más familias deben adaptar sus viviendas para responder a las necesidades de adultos mayores o personas con discapacidad. No podemos seguir postergando una regulación que apunta precisamente a prevenir accidentes y garantizar condiciones dignas dentro de los hogares”, afirmó.
La parlamentaria también recordó que Chile suscribió la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores, instrumento que reconoce el derecho de las personas mayores a acceder a viviendas adecuadas y accesibles.
En relación con las críticas por un eventual aumento en los costos de construcción, Naranjo descartó que las medidas propuestas impliquen un encarecimiento significativo.
“No constituyen un lujo, sino un estándar mínimo de seguridad y dignidad que el país debe garantizar”, sostuvo.
Finalmente, la diputada llamó al Ejecutivo y al Congreso a priorizar la discusión del proyecto.
“No podemos esperar más. Este proyecto debe avanzar con urgencia, porque cada día que pasa sin esta normativa es un riesgo para miles de familias”, concluyó.



