A pocas semanas del fin de la actual administración, la Coordinadora Feminista 8M realizó un crítico balance de la gestión del Presidente Gabriel Boric, acusando que el feminismo fue utilizado como herramienta política para legitimar decisiones que, a su juicio, contradicen los principios del movimiento.
La vocera de la organización, Fernanda Cavada, reconoció algunos avances normativos, como la Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres y el fortalecimiento del pago de pensiones de alimentos. Sin embargo, sostuvo que estas medidas fueron usadas para “lavar la imagen” de políticas que consideran regresivas, entre ellas el desalojo de tomas habitacionales y reformas en materia migratoria.
Uno de los puntos más duros del pronunciamiento fue el denominado caso Monsalve, que involucró una denuncia de abuso sexual en el Ministerio del Interior. La Coordinadora calificó el hecho como uno de los más graves ocurridos en democracia y cuestionó que el Mandatario no adoptara medidas inmediatas para resguardar a la víctima.
Finalmente, el movimiento feminista advirtió que se mantendrá en “estado de alerta” ante el cambio de gobierno y la próxima asunción de José Antonio Kast en marzo de 2026, señalando preocupación por un escenario donde la agenda de seguridad podría imponerse por sobre las políticas de género.



