Este jueves, el Gobierno concretó la expulsión de 40 migrantes desde el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh). Desde allí despegó un Boeing 737 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) con una escala en la comuna Iquique.
Los ciudadanos extranjeros deportados provienen de Colombia, Ecuador y Bolivia, de los cuales 26 fueron expulsados por razones administrativas y 14 por razones judiciales, relacionados con delitos como robo, receptación e infracciones a la ley de drogas.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, indicó que se ha llevado a cabo el primer vuelo en el marco de un plan de ordenamiento migratorio impulsado por el Ejecutivo desde su asunción el 11 de marzo.
La autoridad detalló que el vuelo despegó desde la comuna de Iquique, rumbo a La Paz, Bolivia, y luego continuará hacia Guayaquil, Ecuador, y Bogotá, Colombia, cumpliendo con todos los protocolos necesarios para la expulsión de extranjeros.
El secretario de Estado indicó que el Gobierno está impulsando una nueva política migratoria que incluye: aumentar la frecuencia de vuelos de expulsión para personas que ingresaron ilegalmente al país, incrementar las fiscalizaciones junto a la Policía de Investigaciones (PDI) para garantizar el cumplimiento de la ley migratoria y reforzar el control fronterizo en la Macrozona Norte mediante el Plan Escudo Fronterizo.
Por último, el subsecretario indicó que se publicará quincenalmente información sobre expulsiones de migrantes y destacó que promoverá una agenda legislativa para tipificar el ingreso ilegal como delito, facilitar trámites y motivar salidas voluntarias.
El director nacional del Servicio de Migraciones, Frank Sauerbaum, detalló que durante el primer mes de la administración de Kast se reporta un 67% menos de ingresos irregulares en comparación con hace cuatro años y un 33% más de expulsiones.
La autoridad migratoria dijo que 2,180 venezolanos han salido del país de forma voluntaria en este último mes y valoró que se impulsen mejoras en la Ley Migratoria que se anunciarán prontamente.



