Gobierno acusa “mala señal democrática” tras quiebre en reunión entre Boric y Kast por el “cable chino”

El ministro Álvaro Elizalde aseguró que el Presidente Gabriel Boric informó el 18 de febrero al mandatario electo José Antonio Kast sobre el proyecto y las advertencias de Estados Unidos. La solicitud de retractación habría gatillado el retiro del equipo entrante.

El Gobierno calificó como una “mala señal para la democracia” la decisión del presidente electo José Antonio Kast de retirarse de la reunión bilateral que sostenía con el Presidente Gabriel Boric, en el marco de las coordinaciones para el traspaso de mando del próximo 11 de marzo.

En un punto de prensa en La Moneda, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, entregó la versión oficial del Ejecutivo y aseguró que la controversia se originó cuando Kast solicitó que el Mandatario en ejercicio se retractara de haber abordado previamente el tema del denominado “cable chino”.

Según detalló Elizalde, el 18 de febrero ambos presidentes sostuvieron una llamada telefónica de 16 minutos en la que Boric informó que el proyecto debía ser tratado de manera coordinada entre el gobierno saliente y el entrante.

En esa conversación —afirmó— también se advirtió sobre una “amenaza o advertencia” del gobierno de Estados Unidos respecto de eventuales sanciones si la iniciativa avanzaba.

“Hay un registro de una llamada que duró 16 minutos. Ambos presidentes reconocen que existió”, sostuvo el ministro, enfatizando que el Ejecutivo “siempre se la va a jugar por la verdad”.

El titular de Interior subrayó que la fecha es relevante porque la comunicación ocurrió antes de que se hiciera pública la sanción estadounidense.

El momento de la tensión

Tras la reunión bilateral, ambos mandatarios se dirigieron al Salón Amarillo del Palacio de La Moneda, donde estaban presentes ministros en ejercicio y autoridades designadas del futuro gabinete.

Según la versión del Gobierno, en ese espacio Kast reconoció la existencia de la llamada y que en ella se abordó el tema del cable y las advertencias internacionales. Sin embargo, mantuvo su exigencia de retractación, argumentando que no se le habrían entregado todos los detalles.

“El Presidente Boric no podía retractarse de un hecho que había acontecido”, afirmó Elizalde.

Posteriormente, el presidente electo confirmó su decisión de retirarse de la reunión.

El ministro también confirmó que el canciller Alberto van Klaveren informó al futuro titular de Relaciones Exteriores que el proyecto del cable era un asunto relevante en la relación con Estados Unidos.

Además, sostuvo que el Ejecutivo no había adoptado una decisión formal respecto al proyecto, ya que se encontraba en evaluación y sujeto a consultas adicionales, particularmente en materias vinculadas a defensa y seguridad.

“Por eso el Presidente llamó. Era un tema que requería coordinación entre ambos gobiernos”, explicó.

Diálogo en riesgo

Elizalde advirtió que algunas reuniones sectoriales programadas para esta jornada habrían sido suspendidas por parte de autoridades designadas del nuevo gobierno, aunque aseguró que el Ejecutivo mantendrá su disposición al diálogo.

“No somos nosotros los que estamos interrumpiendo este diálogo”, señaló.

En el plano legislativo, expresó su expectativa de que los proyectos en tramitación durante los últimos días del actual Congreso se voten “en su mérito”, pese al clima de tensión.

Finalmente, el ministro afirmó que el Gobierno actuará con prudencia, pero insistió en que la democracia se construye “sobre la verdad y el diálogo institucional”.

“No me voy a retractar”

El Presidente Gabriel Boric afirmó que en la reunión realizada este jueves, el mandatario electo le exigió retractarse de haber informado previamente sobre este asunto.

“Desgraciadamente, el presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación antes, y como eso es falso y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”, sostuvo.

Boric aseguró que su administración mantendrá plena disposición al diálogo hasta el 11 de marzo y fue enfático: “A los chilenos y chilenas les doy mi palabra que en todo momento ha existido plena disposición para que el traspaso sea absolutamente transparente e impecable”.

Además, advirtió que podrían surgir acusaciones de falta de información en los próximos días: “Todo eso es falso”, afirmó.

La Mañana por Paulina