Este lunes el ministro de Defensa de Bolivia, Marcelo Salinas, informó que se realizarán al menos tres investigaciones por el caso del avión militar accidentado el pasado 27 de febrero en la ciudad de El Alto, que dejó como saldo 22 muertos y varios heridos.
La autoridad detalló que la Junta de Investigaciones será la encargada de determinar las causas del siniestro y para despejar dudas se realizarán dos indagaciones más, una a cargo del fabricante de la aeronave y otra de la compañía de seguros.
“Quiero dejar claro que legalmente la Junta de Investigaciones es la máxima autoridad. Eso quiere decir que está incluso por encima del ministro de Defensa o cualquier otra autoridad. Son ellos los que definen qué información necesitan y todas las demás instituciones están obligadas a entregárselas”, expresó el ministro, a tiempo de resaltar que, “si alguien dudara o pusiera en cuestionamiento la transparencia de esta investigación, quiero decirles que paralelamente a ello, cuando menos dos investigaciones más vendrán, será la de la compañía de seguros y el fabricante de la aeronave”.
Por su parte, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, informó que el avión militar, accidentado transportaba más de 50 millones de bolivianos, es decir, unos 7 millones de dólares.
Cabe mencionar que, en medio del caos por el accidente, un grupo de personas intentó saquear el avión siniestrado y sustrajeron parte del dinero, por ello, las autoridades determinaron quemar parte de los billetes en el mismo sitio del hecho.
También se determinó suspender, de manera temporal, la validez de todos los billetes de 10, 20 y 50 bolivianos con la serie B para evitar que el dinero sustraído del avión entre en circulación.
El avión Hércules C-130, perteneciente a la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), sufrió un accidente la semana pasada, justo cuando intentaba aterrizar, dejando como saldo 22 muertos y varios heridos.
Tras el accidente, el comandante general de la FAB, Sergio Lora, informó que se conformó una “junta de investigación de accidentes”, que tiene la tarea de reconstruir lo que sucedió para que el avión haya terminado en esas condiciones.
El dispositivo aeronáutico conocido como “caja negra” fue rescatado durante la tarde del sábado por los inspectores de la junta de investigación que conformó la FAB luego del accidente.



