La ministra de Salud, May Chomalí, encabezó este martes la presentación del Plan de Alerta Oncológica, iniciativa que busca acelerar la atención de 33.702 pacientes que permanecían en lista de espera oncológica al 31 de enero de 2026, tanto en casos GES como No GES.
La estrategia se enmarca en la Alerta Sanitaria vigente desde el 15 de abril y forma parte de los compromisos asumidos por la cartera para los primeros 90 días de gestión.
Durante la actividad participaron también la subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro; el director de Fonasa, César Oyarzo; además de autoridades técnicas del sector.
El Plan de Alerta Oncológica contempla recursos adicionales por 156 mil millones de pesos y se estructura en tres etapas.
La primera fase correspondió a la identificación y validación de pacientes con tiempos de espera prolongados, permitiendo consolidar una base oficial de 33.702 personas.
De ese total, 19.613 corresponden a pacientes con garantías GES retrasadas, ya sea diagnósticas o terapéuticas, mientras que 14.089 son casos No GES vinculados a cirugías o consultas de especialidad pendientes.
Paralelamente, el Ministerio trabajó con Fonasa para ampliar la capacidad resolutiva del sistema.
Actualmente existen 26 prestadores con convenio vigente, de los cuales cinco cuentan con resolutividad oncológica. A ello se sumaron 16 nuevos prestadores privados acreditados para reforzar la atención.
Además, se habilitarán extensiones horarias después de las 17 horas y durante fines de semana en hospitales públicos para aumentar capacidad diagnóstica y quirúrgica.
Según se informó, los hospitales ya han contactado al 53% de los pacientes identificados y la meta es que al 30 de abril todos hayan sido vinculados con su recinto asistencial.
En caso de no haber sido contactados, las personas podrán comunicarse con Salud Responde para activar su seguimiento.
La ministra Chomalí recalcó que, si un paciente es derivado a un segundo prestador, no tendrá costo alguno, ya que será financiado íntegramente por Fonasa.
El objetivo final del plan es que al 31 de junio de 2026 todos los pacientes considerados en esta estrategia estén con su proceso terapéutico en marcha o en vías de resolución.



